Las transferencias a las provincias en concepto de Coparticipación Federal y leyes especiales (sin contar Fondo Federal Solidario) aumentaron un 26,9% en 2012, respecto del año anterior. En ese año, los envíos superaron los $ 170.211 millones. Sin embargo, en ese mismo período anual, Tucumán fue una de las provincias que menos recibió en términos per capita, en referencia a esos programas. Se ubicó en el puesto 17, dentro de las 23 jurisdicciones provinciales y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), con $ 5.199 promedio por habitante, de acuerdo a un informe privado.
Según un documento del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), Tierra del Fuego fue el distrito subnacional que más fondos percibió en base a su densidad poblacional, con $ 14.959 promedio. El estudio de Iaraf se realizó en base a lo que esa jurisdicción provincial recibió el año pasado por habitante.
A partir de esa base, Santa Cruz y Catamarca -integrante del NOA-, y Formosa, lideraron también la lista con $ 11.343, $ 10.745 y $ 10.664, respectivamente.
En la grilla confeccionada por el Iaraf, Tucumán ($ 5.199) se encuentra en el puesto 17, luego de Chubut y Neuquén, y antes de Salta, Misiones y Santa Fe. En el último lugar se encuentran la CABA y Buenos Aires, con $ 1.073 y $ 2.103, respectivamente.
Iaraf explicó que el análisis de la coparticipación se realizó en términos per capita, ya que de esa forma se pudo marcar las diferencias que existieron entre las jurisdicciones subnacionales.
El centro de estudios también marcó la disparidad entre las provincias discriminando en grupos, en función de los ingresos -producto bruto- y la densidad poblacional -habitantes por kilómetros cuadrado de superficie-. Tucumán figuró en el grupo de provincias con bajos ingresos y alta densidad. "Si se agrupan a las provincias en función del nivel de ingreso per capita y de la densidad poblacional, se observan fuertes diferencias intragrupos, difíciles de explicar objetivamente", aclaró el informe.
Ante este panorama, Iaraf planteó la necesidad de debatir en el país el reparto de fondos, para que se realice de manera integral. "Ello implica que las necesidades económicas o fiscales de cualquiera de cada una de las 25 partes involucradas en la discusión, la Nación, las Provincias y la CABA, no debieran buscar ser resueltas a través de soluciones individuales, ya que se da en el marco de lo que en economía se denomina un 'juego de suma cero' , lo que gana un actor necesariamente lo pierde otro", recalcó el centro de estudios.
"Año tras año se hacen más ineludibles las señales de la necesidad, ya no de una reforma, sino de un nuevo marco regulatorio integral para la generación y un reparto que gane eficiencia, equidad y transparencia (entre las provincias)", indicó Iaraf.